
Mi querido amigo/amiga .
Me encanta apuntar a la luna y sentir que apunto y disparo alto, para soñar a lo grande. Así, si me quedo a la mitad del camino, tampoco estaría nada mal. Apuntar a la luna me da más motivación para apreciar mis sueños y anhelos de largo recorrido , con una buena perspectiva.
Pero, sobre todo, lo que más me gusta, es ese camino que me diseño y me entrego en cuerpo y alma. Comprendo que no soy dueña de nada, ni siquiera de mi propia vida . Entiendo que lo que ocurra es lo mejor posible para mi expansión, para lo que he venido a entregar, para que no me despiste.