
Mi querido amigo, mi querida amiga :
Dicen que la generosidad sin sabiduría lleva al agotamiento. Hay algo dentro de nosotros que nos invita a distinguir y revisar qué es lo que estoy dando, o de qué manera eso que doy me está llevando al agotamiento.
Y, sobre todo, surge una gran pregunta que vale la pena resolver:
— ¿Para qué lo hago?
Porque cuando tiramos de un hilo fino y descubrimos los para qué —más que los por qué—, nos damos cuenta de que en realidad no hay tanta generosidad como pensábamos. A veces hay cierta sensación de obligación ; otras veces, detrás hay miedo. En ocasiones, miedo al qué dirán, miedo a no cubrir las expectativas del otro.
—Hay tantos por qué y tantos para qué…
Y cada uno de nosotros debemos revisar los nuestros.
—¿Qué parte de lo que doy nace realmente de mi libertad y no de mis heridas?
www.raquelagelan.com/categoria-packsEn este enlace puedes visitar mi tienda online, estaré encantada de atenderte.